Hace tiempo que la "Carta de un estudiante en el extranjero" corre por ahí, pero fue por un diario de esos que te dan cuando vas tú por la calle que la recordé, y me dije yo a mi misma que ya que lleva años sin perder ni un ápice de su frescura por qué no homenajear a quién la escribiera en su día sacándola a la luz como tanta otra gente que lo hace. Y como no he encontrado ninguna fuente fiable que se la apropie como suya no voy a enlazarla a nada conste, pero si sale el autor nosotros encantados de mencionarlo ...
Ays, la nieve, esos parajes deslumbrantes, ese frío reconstituyente que te cala en los huesos y pulveriza tus mejillas ... y el sol, aparentemente debilitado, que desuella tu piel si no la proteges. Ays, ays, a mi me encanta la nieve, me encanta contemplarla junto a un buen fuego, qué narices ...
Y es que comprendo a éste pobre animalico que debió regresar a casa por Navidad y dejarse de ver tantas películas y series de televisión que lo único que hacen es desvirtuarlo todo
CARTA DE UN ESTUDIANTE EN EL EXTRANJERO
- 10 de Octubre -
¡Hola! ¿Cómo va todo por ahí? Yo fenomenal. Hace un par de días que llegué a Helsinki. Tendríais que estar aquí, ¡esto es una pasada! Bajé del avión y estaba nevando. ¡La nieve es tan bonita! Parece algodón blanco. Esto está precioso, todo nevado. Eso sí, aquí hace bastante frío, pero me he comprado un abrigo fenomenal. ¡Es tan calentito!
Ya estoy instalado en casa de Fruder. ¿Sabéis lo que me pasó? De camino aquí apareció por la carretera un reno. ¡Qué cosa más bonita! En mi vida he visto animal más majestuoso. Parecía sacado de un cuento. Al llegar aquí resbalé con el hielo bajando la maleta del taxi. ¡Ja ja ja! Está todo helado, ¡es tan divertido!
Decía que estoy en casa de Fruder. Me ha dejado un coche para que vaya todos los días a la universidad., ¿no es fantástico? Ayer por la mañana, cuando fui a sacar el coche del garaje, me encontré con que había nevado por la noche, y tuve que quitar el montón de nieve con una pala. ¡Era tan auténtico! ¡Me sentía Doctor en Alaska!
Esto es fenomenal, me encantaría que estuvieseis aquí. Creo que me he reconciliado con el mundo. Besos.
Volveré a escribir. Os envío una postal para que podáis admirar el paisaje, que parece salido de un cuento de Dickens.
(cinco meses después ...)
- 20 de Marzo -
Esto es una mierda. Estoy hasta los cojones de este sitio. Esto es como el infierno pero con el aire acondicionado a toda hostia. ¿Quién coño me mandaría meterme aquí? Te lo dije, mamá. Aunque os parezca mentira, aquí el termómetro no sube de 0ºC. ¿En qué cabeza cabe?
Por cierto, ¿qué tal las fallas? Bien ¿no? cabrones... Aquí no hace más que caer nieve todo el puto día. ¿Qué digo nieve?; mierda blanca, porque esto es mierda blanca.
Esta mañana, después de media hora de intentar arrancar el jodido coche (se había helado hasta la dirección), abro la puerta y... ¿qué me encuentro?, pues lo de todos los mismos putos días: una tonelada de mierda blanca. El médico me ha dicho que me deje de jugar con la palita, que como se me vuelva a enganchar la espalda me voy a quedar paralítico. Desde que hace un mes pegué un resbalón en el hielo (mierda transparente) y me saqué una vértebra del sitio, lo estoy pasando fatal.
Luego, de camino a la universidad, he atropellado un puto reno. El cabrón se ha cruzado sin avisar. El reno, en mi vida he visto animal más hijo de puta... Y encima, ¡que te crees tú que me lo he cargado! El cabrón ha salido por patas mientras yo me quedaba en mitad de la nada con el radiador reventado. Los 20 kilómetros andando por la nieve me han dejado bien jodido.
Los mocos se confunden con las lágrimas que ruedan por mis mejillas mientras os escribo estas líneas. No sabéis las ganas que tengo de volver. Estoy hasta los cojones de este puto lugar. Tengo ganas de llegar a casa y quitarme la mierda de abrigo que llevo encima desde Octubre y que ya empieza a apestar. Un abrazo a todos. Os quiero.
A estos sitios hay que ir de vacaciones, unos cuantos días y luego de vuelta a casita. Las postales son muy bonitas, la realidad es otra, y sino que les pregunten a los que viven allí permanentemente.
¿levi te acuerdas de aquella vez que subimos a port aine y quisimos ir por nuestra cuenta en lugar de ir a pistas?
cuando he visto la foto de arriba me he acordado de lo que nos costó la broma; salir salimos, y nos reimos mucho después, pero no me puedo olvidar de los puñetazos y patadas que le diste a la nieve jajajajjajajajj
Seguro que yo no aguantaba ni dos meses sin huir o suicidarme
Lo de Port Aine es una de tantas situaciones inolvidables, si llegué a pensar que acabaría comiendose la nieve para sacar el coche. Tampoco me hubiera extrañado, lo malo hubiese sido que nos pidiera ayuda dando mordiscos a la "mierda blanca"