Éste Manifiesto me ha recordado a mi hermana y a un post que puso en su Blog hace ya unas cuantas semanas. En aquél caso el tema era mucho más específico (), pero el caso es que me ha venido a la mente y me quiero sumar a la reivindicación, que por lo que he visto lleva ya tiempo dando vueltas por la blogosfera y yo no quiero ser menos ...
Así pues ...
Hartos de que nos recuerden lo mal que llevamos nuestro blog. Hartos de los viejos consejos de siempre:
1. Temática muy definida: ¡Como si fueramos piezas de un delicado mecanismo! Si alguien busca información sobre ordenadores y le disgusta una interesante disertación sobre petunias… ¡Que se fastidie! Y que no lo lea. Todo saber es interesante. El saber no tiene más límites que los que queramos poner, ¡Y nosotros no queremos ponérselos!
2. Entradas breves y concisas: Somos conscientes de que nuestros lectores son personas muy ocupadas (igual que nosotros) y les resulta más cómodo leer un texto corto (igual que nosotros). Pero… ¿Puede la información condensarse?, mejor dicho ¿debe la información condensarse? ¡Basta ya de los textos en píldoras! Si un lector no quiere leer más de cuatro líneas para disfrutar de algo, está en su derecho. Pero no merece disfrutarlo. Peor para él, nosotros ya hemos disfrutado del placer de escribirlo.
Teniendo en cuenta que:
1. Nunca vamos a conseguir miles y miles de visitas ni, muchísimo menos, ganar dinero con nuestro blog. Quizás nunca lo hayamos pretendido, o quizás lo hayamos intentado y hayamos fracasado. Es lo mismo, el caso es que hemos renunciado a ello.
2. No creemos que la calidad de un blog venga marcada por su número de visitas ni por la cantidad de páginas que lo enlacen.
3. Sabemos y aceptamos que el 80% de nuestras visitas procederán de nuestros colegas, y estamos felices con ello. Un buen amigo es aquél que te dice tanto lo bueno como lo malo, y no un mero visitante que, además, ni te conoce
Y, sobretodo:
1. No escribimos para satisfacer al lector, sino para satisfacer nuestras ansias de escribir y comunicar. Si sólo diez personas gustan de nuestro blog, estaremos tan felices como si lo hacen 1.000.
Manifestamos que:
1. El miedo a que un post no guste provoca una retorcida forma de autocensura. Una autocensura que coharta nuestra libertad artística y comunicativa. Nosotros no somos medios de comunicación forzados a vigilar nuestra popularidad. Tenemos el privilegio de no tener por qué tener miedo al mercado ni a las críticas… ni al olvido. ¡No lo tengamos!
2. Es posible que seamos felices si uno de nuestros posts se hace popular y se difunde por la blogcosa. Pero nos comprometemos a no buscarlo, ni escribiendo lo que consideraremos más popular, ni de ninguna otra forma.
3. Somos personas complejas, no maquinas especializadas. Por ello, escribiremos aquello que nos parezca interesante compartir, sin importar su temática ni su idoneidad.
Y, en resumidas cuentas:
1. Este es mi blog.
2. Me lo F**** como y cuando quiero.
3. Si a alguien no le gusta, que no lo lea.
¡Bloggero del mundo! si estás de acuerdo con este Manifiesto, hazlo tuyo. Si quieres publicarlo en tu blog, hazlo tuyo de verdad:
1. Si no te gusta parte del texto o te apetece añadir algo, cámbialo sin complejos.
2. No cites de donde has sacado este manifiesto.
3. No digas quien ha escrito este manifiesto.
4. Ni se te ocurra poner un link a este post que estás leyendo, a no ser que sea para criticarlo o para anunciarlo sin hacerlo tuyo.
5. Es posible que estés leyendo este manifiesto en un blog y no sepas si lo ha escrito el dueño o no del blog. ¿Acaso eso importa?. ¡Es un Manifiesto! Lo cual implica una declaración pública de derechos.
6. No tenemos blogs para ganar fama ni dinero, eso está fuera de nuestro alcance, sino porque nos gusta escribir. ¡Lo que haga un texto, una vez escrito, ya no es cosa nuestra!