Enhebrando la vida con sutiles hilos de esperanza
te cruzaste en mi camino
arrogante, guerrillero,
y creíste poseerme,
a mí,
insondable y pagana
etérea como la brisa
esculpida sobre graníticos riscos
inquebrantable.
Esperanza, efímera y abrumadora
sumergiéndome en los abrojos del destino
escuchando, percibiendo, lastimándome los oídos
con tu dejadez insana
con tu necia cobardía
con tu gélido sudor
con tu letanía...
Palabras al viento de un hombre moribundo
perdido, endiosado,
nada más que un pobre diablo
sediento de aplausos y besos
triste facsímil de un pasado ingrato.
Vete,
corre a llorarle a ella,
esa que atiende tu pobre discurso
quién en la noche acepta tu esponjoso abrazo
aquella que te soporta en tu ocaso...
Y quiébrate entre sollozos cuando me recuerdes
cabalgando a la Luna
altiva, valiente
la que pudo ser tuya
la que no te teme.
Lo he visto en el foro, después en tu blog, y veo que nos lo has "regalado" para que también lo tengamos aquí. Te lo agradezco mucho. Es un lujo leerte
Es un placer dejaros aquello que me brota incontroladamente desde el corazón y que aumenta con lectores como tú lo eres, siempre dispuesto y extremadamente permisible ante cualquier error...