Pero es imposible hacer oídos sordos a los petardos, a los gritos, al crujir de mi ciudad que parece que vaya a hundirse sobre sí misma y ... y a mi león, que tampoco le gusta el fútbol pero ahí está desde que ha llegado de Reus, perdiéndose prácticamente toda la primera parte, aullando como un animal
Y qué hago yo? Definitivamente, la fe mueve montañas, pero el fútbol mueve continentes y, en el fondo, siento cierta euforia, aunque no la muestro ... quizás sea el jolgorio generalizado, quizás ver a mi muchachote disfrutando como un loco
Hoy Barcelona está de fiesta ... hoy en Canaletas no se duerme y, mañana, el sol lucirá teñido de blaugrana, portando a unos jugadores que, con lo que cobran, ya podrían haber dado más copas todavía a esa afición que les sigue hasta la muerte drill
Visca el Barça, que ya era hora dieran alegrías a quienes les jalean contra viento y marea
No pensaba ver el partido, pero durante todo el día he estado inmerso en una especie de psicosis entre la gente con la que iba visitando y encontrándome y han conseguido arrastrarme poco a poco. Para colmo he comido con Neo y él ha logrado que terminara por enloquecer